martes, 24 de junio de 2008

¿Por qué la gente se grita?

Revisando mí correo leo este y creo que es muy importante para mí por eso lo quise publicar

Reflexiones - ¿Por qué la gente se grita?


Un día un sabio preguntó a sus discípulos lo siguiente:
- ¿Por qué la gente se grita cuando están enojados?

Los hombres pensaron unos momentos:
- Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos

- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? - preguntó una vez más ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al maestro.

Finalmente él explicó: - Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego preguntó: - ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.

Continuó: - Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.

Luego el sabio concluyó: Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.

Proverbios 15:1 "La respuesta suave quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor."

www.RenuevoDePlenitud.com

domingo, 22 de junio de 2008

Semana De Alegría

Siempre hay oportunidad de elegir y yo elegido por esta vida, que desde el 23 de septiembre di mi primer paso, como lo dice el salmo 117: Este es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo. Dad gracias al señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.” Mi alegría es el llamado que el señor me hace día a día. Ya estoy en mi última semana del seminario para salir de vacaciones y en mi casa esperan un Rafael, es decir esperan por mí. Pidiéndole a Dios que me llene de fuerza para dar lo mejor de mi y poner en practica todo lo aprendido en este año, que para mi y se que para mis compañeros fue lo mejor. Comenzamos 13 y ya quedamos 8. 8 que con alegría hemos estado siempre de la mano del Señor y de su madre Maria. Sin mas que decir, confió en sus oraciones y que Dios y Maria los bendiga siempre y los guié por camino de santidad.

lunes, 2 de junio de 2008

Mi nueva experiencia en mi formación

El día de hoy experimente algo nuevo en mi formación, la visita a los colegios y pues me ha tocado en mi parroquia. Súper nervioso, di por primera vez mi testimonio vocacional en ella. Siempre dándole gracias a Dios por esta etapa de mi formación que estoy culminando y por la nueva que voy a comenzar si Dios quiere. Me la llevo muy bien con mis compañeros de trabajos, es decir con mis hermanos seminaristas mayores. Pues uno ha pasado al tercer año de teología, otro al primer año de teología y pues mi otro hermano mayor ha pasado al tercer año de filosofía y, yo si Dios paso a mi PRIMER AÑO DE FILOSOFIA. Así que le pido oración por esta jornada y por nosotros los seminaristas. DTB.

jueves, 29 de mayo de 2008

"MI COMUNIDAD DE HERMANOS"

Primero que todo darle gracias a Papa Dios, por mi comunidad de hermanos, porque El sabiendo lo que soy, me llama día a día. Pues hoy estoy terminando una parte de mi primera etapa en el seminario y estoy feliz, porque como diría mi profesor de filosofía he aprendido “hablar con base”. También es una comunidad de amigos, es decir AMICUS EST TAMQUAM ALTER IDEM (un amigo es lo mismo que otro yo). Y desde aquí invito a todos los que sienten la inquietud de Seguirlo mas de cerca no dude en hacerlo, Juan Pablo II decía: “si sientes el llamado de Dios no dudes en responderle”, así pues no dudes tu en Decirle “AQUÍ ESTOY”.

martes, 27 de mayo de 2008

LA ACCION CATOLICA ESCUELA DE SANTIDAD


Esta es la historia de un joven beato, muy interesante:

1º por ser del mismo grupo al que pertenezco y

2º por su vida en Cristo.


LOS AMIGOS.


La amistad es como una cajita de cristal. Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor.

Un cristal fino donde te reflejas. Material en el que están hechos tus sueños. Son porciones de tu corazón que intentas que no se rayen nunca. También la amistad es como la salud: Nunca nos damos cuenta de su verdadero valor hasta que la perdemos.

Pues un amigo es alguien que está contigo porque tu lo necesitas, aunque le encantaría estar en otra parte.

Un verdadero amigo es alguien que cree en ti aunque tú hayas dejado de creer en ti mismo.

Así pues cultivar un verdadero amigo requiere dedicación y tiempo. Y es muy difícil encontrar un buen amigo, pero más difícil todavía es dejarlo e imposible olvidarlo. Y recuerda compañeros hay muchos, verdaderos amigos solo son unos pocos.

jueves, 22 de mayo de 2008

´´ESPIRITUALIDAD DE UN SECERDOTE DIOCESANO´´


Hola que tal, hoy les traigo algo nuevo, se trata de la espiritualidad de un sacerdote diocesano.
La vocación al sacerdocio ministerial comienza con un encuentro con Cristo, quien quiere que su llamamiento se prolongue en una vida misionera: pues muy bien lo dice el evangelio "llamó a los que él quiso para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar" (Mc. 3, 13-14). Asimismo la respuesta del sacerdote a este llamamiento se torna a un gozo pascual, porque puede darse a Cristo el testimonio máximo de amor. El sacerdote, como los Apóstoles, en colaboración con su propio Obispo, y estando al servicio de la Iglesia, es el testigo calificado de Cristo muerto y resucitado, como esta escrito: "nosotros [...] somos testigos" (Hch. 2, 32); "lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos" (1 Jn. 1, 3).
Hay que tener muy claro que el sacerdote, debe conocer muy bien su espiritualidad como tal. Pues espiritualidad significa una vida en el Espíritu, y el sacerdote hace de ella, un signo personal y específico de Cristo, puesto al servicio de la comunidad de la Iglesia local y universal, en relación con el carisma episcopal.
Por lo tanto la espiritualidad sacerdotal brota de la gracia del Espíritu Santo, como participación en la consagración (el ser) y la misión (el actuar) de Cristo Profeta, Sacerdote y Rey. En las palabras del rito de la sagrada ordenación, se encuentra resumida en la exhortación del Obispo a los sacerdotes para toda la vida: "imitad lo que hacéis". Y con esta espiritualidad por consiguiente viene la vocación ala santidad, vocación dada a todo cristiano, mas a un a los para los sagrados ministros existe una llamada especial a la perfección que ellos alcanzarán de manera adecuada si ejercen sus funciones con ánimo sincero y sin descanso, con el Espíritu de Cristo.
El sacerdote diocesano encuentra su espiritualidad específica al vivir su ministerio en la caridad pastoral, en comunión con el Obispo como sucesor de los Apóstoles, formando un presbiterio a manera de familia sacerdotal, estando al servicio de la Iglesia local en la cual está incardinado, y permaneciendo disponible para la misión de salvación universal. La espiritualidad sacerdotal diocesana es, pues, eminentemente eclesial y misionera.
Así pues estemos convencidos que los presbíteros sin una fuerte vida espiritual y un generoso servicio apostólico, en íntima unión con Cristo Sacerdote y Buen Pastor, hasta llegar a la cumbre de la santidad, en la línea de la espiritualidad que les es propia, es imposible realizar la identidad sacerdotal y perseverar con generosidad en el ministerio.
La espiritualidad del clero diocesano se funda, sustancialmente, en las siguientes bases:
• La adhesión de amor y servicio a Cristo, enviado por el Padre y consagrado por el Espíritu, acogiendo en especial el misterio central de la Eucaristía y la presencia ejemplar de María.
• La comunión y obediencia cordial y generosa al Romano Pontífice y al propio Obispo.
• Fraternidad profunda con los sacerdotes del presbiterio local.
• El servicio apostólico en favor de los fieles de la Iglesia particular y un empeño en ayudar a las Iglesias necesitadas, y en evangelizar a los no cristianos.
En efecto, el llamamiento, la consagración y la misión hacen participar en la realidad de Cristo, consagrado en el Espíritu y enviado por el Padre.
Los medios comunes de espiritualidad cristiana son también necesarios a los sacerdotes. Además, se les ofrecen medios específicos, que consisten en actividades relacionadas con su ministerio, que se han de vivir según el espíritu y las directrices de la Iglesia.
La espiritualidad sacerdotal diocesana y misionera no se vive aisladamente, sino en el propio presbiterio diocesano, en unión con el Obispo. La presencia central y animadora del Obispo, y la responsabilidad de cada uno de los sacerdotes, harán que el presbiterio estimule su fervor y brinde medios concretos para la vida espiritual, llegando a ser una verdadera familia sacerdotal que cuida y hace progresar a sus propios miembros. En particular, el presbiterio deberá estimular la formación permanente, especialmente espiritual, indicando los objetivos y proporcionando los medios a nivel personal y comunitario.
´´A todos, sacerdotes, religiosos, seminaristas, en este Año Mariano, os invito a profundizar en el sacerdocio de Cristo, cuya unción por el Espíritu Santo tuvo lugar en el seno de María, cuando el Verbo se hizo carne en su seno virginal. María, que es Madre vuestra por título especial, será vuestro modelo y ayuda segura para que vuestra vida se oriente totalmente según la caridad de Cristo Sacerdote y Buen Pastor. Que María, la cual dedicó su vida al crecimiento y a la formación de Jesús (Lc 2, 51-52), y cuya fe “precede al testimonio apostólico de la Iglesia” (Redemptoris Mater, 27), sea vuestra Protectora en todo momento. Junto a Ella está siempre San José, su casto esposo y que es modelo para todo creyente que quiera gastar su vida humilde y calladamente sirviendo a Jesús nacido de María y presente en la Iglesia. Que el espíritu fraterno de la Sagrada Familia reine en la familia del seminario, en cada comunidad religiosa, en cada presbiterio.´´ (Encuentro del papa Juan Pablo II con los sacerdotes diocesanos y religiosos y con los seminaristas Bolivianos).